martes, 15 de diciembre de 2015

Cambio de ciclo: Macri Presidente


Toda esta efervescencia, me pone en una situación de querer volver a escribir por estos pagos.

Sí, cinco años después me volvieron a dar ganas de dedicarle unas líneas a la política.

Veremos qué sale.
Pero sí, nos estamos viendo.

sábado, 13 de marzo de 2010

Casi un aniversario

Hoy, este amanecer, es un casi aniversario; y digo casi por dos motivos, el primero porque ya pasaron dos años desde que se fundó Crítica de la Argentina y segundo porque también hace casi dos años que fue la última vez que escribí en este blog.
Me acuerdo del entusiasmo, de la frase tan marketinera: "El último diario de papel", de Jorge Lanata una vez más en la fundación de un diario -me acuerdo de sentirme un privilegiado al darle la mano-, de Martín Caparrós a cargo de los cierres, de Alejandro Seselovsky, Marcelo Larraqui, Josefina Licitra, Maximiliano Montenegro, Reynaldo Sietecase... Me acuerdo de eso que pasó cuando yo tenía dos años menos y que hoy no pasa. Todo lo que pasó en el medio pensé que iba a estar plasmado en este blog, pero tampoco, todo quedó plasmado en noticias para olvidar rápido, para informar al momento, para ejercitar la velocidad y perderle el miedo al vértido.
Es posible que vuelva a este blog, que lo convierta en algo que me ayude a sacudirme un poco la pereza que tengo, y a volver a escribir cosas que me entusiasmen, porque hoy, dos años después, vienen siendo pocas las cosas que me entusiasman.

lunes, 21 de abril de 2008

Racismo Argento

Esto me lo mandó mi primo Pau a un mail casi abandonado, y aunque pasaron los días algo que dice el texto es cierto: nadie se olvidó de las palabras de D'Elía; nadie de las más hirientes, peligrosas y jodidas que se hayan escuchado en los últimos años. Nadie se las olvidó porque hasta yo mismo -que me resisto con todo lo que tengo al racisimo-, a la distancia y ya más en frío, me doy cuenta de que son ciertas. Las palabras del piquetero esconden terribles verdades que sólo asumiéndolas pueden ser útiles.

Lo que nos enseñó D´Elía
Por Ariel Armony Para LA NACION. Sábado 5 de abril de 2008
WATERVILLE, Maine - Durante los últimos días, dediqué buena parte del tiempo a leer en Internet los cientos de comentarios de los lectores de La Nacion y de otros diarios sobre las declaraciones de Luis D’Elía en la FM Reporter 650.
A mi entender, cuando el conflicto sobre la retenciones al agro se resuelva por completo, lo que continuará vivo es el odio públicamente expresado por D’Elía y por tanta otra gente.
Resulta escalofriante ver que el grado de resentimiento es intenso y mutuo. El “odio visceral” de D’Elía se centra en “los blancos de Barrio Norte”. El odio de algunos de quienes le responden se focaliza en los “negros de mierda”. Mientras que D’Elía confiesa no tener inconveniente en “matarlos a todos”, una mayoría de comentarios de lectores expresan la misma intención. En esto todos se parecen.
Hay que examinar las palabras de D’Elía con mucho cuidado. Su apelación a la violencia es inadmisible. No queda la menor duda. Nunca más deberíamos escuchar este tipo de desbordes, ya sea en los medios de comunicación masiva o en la intimidad del hogar. Pero una parte de las declaraciones de D’Elía, la que menor atención ha recibido, conlleva un significado muy importante.
“Sépanlo de mi boca –dijo el ex funcionario–. Ustedes piensan que nosotros somos inmundicia, escoria, barbarie.” La dolorosa realidad es que D’Elía, cuando dice esto, tiene razón. Muchas cosas están cambiando en la Argentina y en América latina. Una de ellas es el discurso público sobre cuestiones raciales.
No es novedoso que se hable despectivamente de los “negros” en nuestro país. Lo he escuchado en mi casa, en el club, en la escuela. Lo que sí es nuevo es que se identifique públicamente a los “blancos” como responsables, o al menos cómplices, de la injusticia social. La Argentina intenta seguir viviendo la ilusión de ser un país racialmente homogéneo, mayormente europeo y, por ende, blanco, donde la discriminación no existe.
Es lamentable que los exabruptos de un individuo como D’Elía sean los que nos digan a los gritos que la Argentina no es ese país que muchos se emperran en seguir imaginando. De la crueldad de los chistes (“¿Cuánto tarda una boliviana en sacar la basura? Nueve meses”) a la crueldad de la arquitectura (el baño de la “habitación de servicio” que no tiene conexión de agua caliente). De las pésimas escuelas en innumerables pueblitos del país a los colegios privados que piden una “foto familiar” como parte del proceso de admisión. Del apartheid en los ascensores de cientos de edificios al valor casi inexistente de la dignidad de una niña violada en una provincia del Noroeste. Esta es la realidad que subyace al comentario “nosotros somos inmundicia, escoria, barbarie”.
D’Elía no merece ser tratado como un vocero legítimo de aquellos que sufren la realidad de la discriminación y la falta de acceso a una vida digna. El titular de la Federación de Tierras y Vivienda debería ser llevado ante la Justicia para rendir cuentas por sus agresiones y su incitación a la violencia. Sin embargo, el resentimiento y la bronca que expresan sus palabras no deben ser ignoradas.
Obviamente, no todos los “blancos” maltratan a sus compatriotas de menores recursos (muchos de ellos son los “nuevos pobres” del siglo XXI) ni todos los “negros” son víctimas de la marginalización y la discriminación.
Sin embargo, no puedo creer que una persona con un mínimo de dignidad y contacto con la realidad pueda dudar de que la Argentina es un país en el que las divisiones entre “blancos” y “negros” (por más difícil que sea distinguir a veces entre unos y otros) son reales y tangibles.
Nos guste o no, Luis D’Elía es parte de quienes somos. Es parte de la Argentina. Como tantos otros matones asociados a la política, representa a un país que continúa resolviendo las diferencias por medio de la violencia, la agresión y las amenazas.
Esto todos lo sabemos y no vale la pena ponerse a explicarlo. Lo relevante es que D’Elía también encarna un país que no ha conseguido crear una comunidad de ciudadanos, que continúa negando un pasado y un presente de discriminación e intolerancia y que, por sobre todas las cosas, tiene mucha bronca.
Podemos seguir alimentando las divisiones, los rencores y el odio. Podemos continuar pensando la Argentina en función de antinomias: peronistas y antiperonistas, blancos y negros, piqueteros de la miseria y piqueteros de la abundancia. Este es un camino que desemboca en el cinismo, un estado que conocemos muy bien.
La alternativa es aceptar que somos un país que necesita reevaluar su pasado más allá del neoliberalismo, de los militares y de Perón. No necesitamos considerar el pasado para abrir heridas sino para aceptar el presente con mayor sinceridad, para ver la realidad tal como es. Aunque me duela aceptarlo y más me duela decirlo, hay algo que D’Elía puede enseñarnos.

miércoles, 26 de marzo de 2008

25 de marzo...

Eran chicos, poco más de veinte años, no eran del campo, comunes y silvestres con una bandera argentina.
(Mi teléfono es pésimo).


Desde hace dos semanas que los productores rurales están de paro.
Dos semanas y es mucho lo que peligra.
Dos semanas y nuestra Presidenta no habla.
Hasta que habló y dijo, y hartó.
Estuve más de tres horas en Plaza de Mayo, estuve primero con estudiantes de agronomía, después con gente relacionada al campo, después con señores muy de recoleta; pero después estuve con gente de Mataderos, de San Fernando, del interior, de todos lados.
Cuando pensé que todo había terminado me volví al diario.
"A lo sumo pasarán la noche acá, qué boluda nuestra Presidenta", pensé...
¡Qué boluda, qué quilombo!
Y me fui...
Estuve tres horas y en esas tres horas de hablar con gente no supe que D'Elia se iba a unir a la manifestación. Algo escuché y... "¡Qué vivos!", pensé.
Pero no creí, in situ sonaba a disuasión barata y me fui.
Pero D'Elia sí fue y sí pegó, vació la plaza de gente y de sentido.
Estuve tres horas. Todo horrible, todo triste.
Me voy a dormir.
Espero que la lluvia limpie el día nefasto que todos vivimos en Buenos Aires.

viernes, 21 de marzo de 2008

Salir al mundo...


Después de 20 años de distribución gratuita y de un 2007 que la posicionó como la mejor revista en su rubro, Clubs & Countries llega a los quioscos de Capital Federal. El enorme crecimiento de la única revista de countries "que no habla de countries" amerita este lanzamiento y desde este lugar van mis felicitaciones. Aquellos que quieran perderse en notas sobre turismo, tecnología, moda, autos, vinos e historias de personajes entrañables, entre muchas otras cosas, no tienen más que buscar la revista en los principales quioscos de Barrio Norte, Recoleta, Puerto Madero, Belgrano y Palermo. Porque la gente necesita parar, Clubs & Countries llega a la ciudad.
http://www.clubsycountries.com/

Genochino

El Dalai Lama amenazó con renunciar si la violencia se mantenía. Más de cien tibetanos se entregaron ante sus palabras después de denunciar un centenar de muertes a manos del ejército. China se levanta en versión monstruo y ataca, mientras la cancillería argentina "lamenta" el referéndum en Taiwan, que pretende ser aceptado como país mientro de Naciones Unidas.

lunes, 17 de marzo de 2008

Dylan tocó en un bar

Por Fernando Parra

Como yo también estuve, yo también aporto lo mío sobre la visita del Viejo Bob.
Primero, una anécdota: Bob Dylan llega a Ezeiza, es su segunda visita a la Argentina, año 1998. Su misión: ser soporte de los Rolling Stones. Algo particular si tenemos en cuenta las décadas de recelos e injurias contra la banda británica. En el aeropuerto no lo espera nadie dado un error por parte de los empresarios bananeros que organizan los conciertos. ¿Qué hace Dylan? Simple: se toma un taxi, un Peugeot 504 (digamos) y se va al hotel. Porque así es él.
Buenos Aires, marzo de 2008. Esta vez no hay noticias sobre desembarcos inoperantes, pero Dylan sigue siendo el mismo en el escenario. Y qué importa si canta ¿mal?, si casi no mira al público, si no dice hola ni chau ni gracias, si casi no levanta los brazos, si no deja que la audiencia cante sola algunos estribillos clásicos, si no se pone la camiseta de la Selección ni le dedica una canción a Maradona. Qué importa si Dylan no hace ninguna de esas cosas que con tanta pasión espera el argentino promedio asistente a recitales sediento de estrellas internacionales habitualmente demagogas y complacientes. No importa nada más que su rotunda presencia, su elegancia, su voz rota, sus gestos de concentración, sus oídos estrictamente sujetos al sonido que emana de su impecable banda, esa vanidad que lo enaltece cuando deforma sus propias canciones porque son grandiosas y son suyas. Importa Dylan, y punto.
No hay parafernalia estridente, a no ser por una buena iluminación y la voz en off de un presentador al inicio. La parafernalia es Dylan y su banda. Sin preludios, arranca con Rainy Day Women, y la gente que no entiende muy bien qué está pasando. Sin pausas, como sucederá a lo largo de todo el recital, literalmente, procede con un golpe a los sentidos: Lay, Lady, Lay, en una versión que difiere en casi todo a su original, y que el cantante balbucea pero tampoco es esto lo importante. Ya está claro, a esta altura, que Dylan merece otro nivel de análisis, muchísimo más amplio que aquello incluido a la típica reseña periodística. Esa es mi dificultad, en este momento, mientras escribo.
Para la cuarta canción, Dylan suelta la guitarra y se para frente a los teclados, donde va a quedarse hasta el final. Es el único cambio escénico, y es casi imperceptible. Masters Of War suena desde el horror antibélico, desde un abismo negro donde algunas canciones siguen siendo las mismas porque hablan de aquello que nos sigue matando. Más tarde, Things Have Changed suena diferente a cuando ganó el Oscar como banda sonora por Wonder Boys pero galopa al ritmo de significaciones profundas, y temibles: Dylan nos cuenta que ya no tiene rabia, que ya no le importa nada de nada y que las cosas han cambiado irremediablemente. Esto es tan pero tan cierto.
Prolija y sutil, aunque con Dylan recitando porque en efecto ya casi no canta, viene a erizarnos la piel Just Like A Woman y se forma un ambiente de amaneceres antiguos y un pasado con aroma a cuerpo de mujer. Suena Honest With Me, más reciente, y por eso perfecta en su interpretación: dan ganas de fumarse un cigarrillo al borde de un acantilado y pensar en los viejos amores y en los años perdidos.
Pasan los minutos, se acerca el epílogo de dos horas sin respiro, y el cierre es un grito de guerra: Like A Rolling Stone. Grito, en lo literal, porque Dylan grita las estrofas, las llora, y porque estamos hablando de un himno (perdón por el lugar común) de toda una filosofía que no podría entrar en esta nota. Dylan viene a mostrarnos (al fin) la cara, y ahí están sus ojos tímidos y su sonrisa de niño introvertido, y parece que el viejo no sabe siquiera cómo reaccionar a los aplausos y exclamaciones argentas. Pero hay bises: los primeros acordes de All Along The Watchtower surgen de la nada con su contudencia de siempre, y se va la noche con una irreconocible Blowin´ In The Wind.
Quedaron fuera To Make You Feel My Love, promesa promocional de gacetilla, Knocking On Heaven´s Door, para elevar encendedores en el aire de Liniers, y la existencialista Not Dark Yet, un hit personal. Y Dylan desaparece sin hablar (a excepción de una escueta presentación que hace de su banda) y me termino de dar cuenta lo que me había estado pasando, esa sensación que no me entraba en el cuerpo: habíamos estado todo el tiempo en un bar, de paredes inciertas y al aire libre. Un bar, una noche, y Dylan haciendo covers de Dylan.

domingo, 16 de marzo de 2008

Todo sea por Bobby

En su tercera visita a la Argentina y a los 66 años, el mágico Bob Dylan dejó dos horas de música literalmente ininterrumpidas en un recital para el recuerdo.

El show arrancó pasadas las ocho de la noche con un set de clásicos del folklore a cargo de León Gieco quien, con una voz envidiable, llevó adelante una presentación que tuvo como invitados a Gustavo Santaolalla y a un relajado Charly García que subió al escenario con una frase divertida (“Todo sea por Bobby”) y una pésima actuación. Luego de clásicos de Jara, Parra, Atahualpa y hasta de Sui Generis, las luces se apagaron y una voz en off presentó a quienes todos habían ido a ver.

No habló, se dedicó, primero con la guitarra y después con las teclas, a dejar en claro que por algo es una de las leyendas vivas del rock de todos los tiempos. Dedicarse a analizar la voz de Bob Dylan es un detalle insignificante, porque más allá de que el tiempo pasa inexorablemente la esencia de sus canciones sigue intacta.

Con una banda de cinco músicos uniformados que jamás fallaron, Dylan recorrió sus canciones ante un estadio de Vélez casi repleto. Sin preámbulo sonó “Rainy Day Women #12 & 35”, “Lay, Lady, Lay” y “Watching The River Flow”, se apagaron las luces y Dylan cambió guitarra por teclados, donde se quedó el resto del show. Sonaron clásicos y temas de su último e impecable “Modern Times” (ver listado completo de canciones) en un recital que congregó padres e hijos (sorprendía la cantidad de sub 30 presente) en el verdadero show que el sábado se daba en Buenos Aires.

Todo terminó con el clásico “Blowin´ In The Wind” (casi irreconocible, lejanísima a su versión original, tan pura como aquel Dylan de 20 años) en el tercer bis de la noche que dejó cautivo a un público que supo acompañar con aplausos y arengas a un Dylan que fue exactamente lo que es: un hombre frío en cuanto a qué estamos “acostumbrados” los argentinos ante otras demagogas estrellas internacionales. A juzgar por la prolijidad de la interpretación se podría decir que el hombre tuvo que haberse ido conforme. Su última y tercera presentación será el martes en Rosario.

Lista completa de temas: 1. Rainy Day Women #12 & 35 2, Lay, Lady, Lay, 3. Watching The River Flow, 4. Masters Of War, 5. The Levee´s Gonna Break, 6. Spirit On The Water, 7. Things Have Changed, 8. Workingman´s Blues #2, 9. Just Like A Woman, 10. Honest With Me, 11. When The Deal Goes Down, 12. Highway 61 Revisited, 13. Nettie Moore, 14. Summer Days, 15. Like A Rolling Stone. Bises 16. Stuck Inside Of Mobile With The Memphis Blues Again, 17. All Along The Watchtower, 18. Blowin´ In The Wind.

viernes, 14 de marzo de 2008

Distintos pastores, distintos fieles

El viernes y el sábado Buenos Aires va a convocar fieles de a miles: fieles de diferentes religiones.
Luis Palau llega a la ciudad para cortar la avenida más importante del centro con un evento digno de una banda de rock: escenario imponente, pantallas gigantes, sonido desde Corrientes hasta Constitución. El evangelista llega a su tierra para convocar fieles y, según tengo entendido, el evento ya fue considerado de interés público, y el pastor visitante ilustre de la ciudad. La avenida es toda suya.
De verdad agradezco no vivir en Avellaneda -por decir-, y salir de mi trabajo a las siete y media de la tarde.
El sábado Palau va a competir con otro pastor, con otro credo, con otras letras. Porque el sábado, Bob Dylan, uno de los más grandes poetas del rock, pisa suelo porteño por tercera vez en un show que piensa hacer coincidir a generaciones enteras en el estadio de Velez. Su voz gastada y su guitarra en un viaje por el tiempo. Palau va a repetir su show evangelista y mediático, va a sumar almas a sus filas y va a partir rumbo norte con la certeza de que su fortuna se incrementó. Bob también va a contar billetes, va a emocionar a miles, que quizás no lloren ni se desplomen extasiados, pero que seguro se van a ir con nuevo aire. Un respiro en su traín argento.
Dudo ir a ver a Palau, me interesa el fenómeno pero no estoy dispuesto a sumergirme en una multitud ida y enloquecida con mates y sillas y lágrimas y manos que tocan. El sábado pienso ir a ver a Dylan, no porque me emocione particularmente, si no porque pertenezco más al mundo de los que creen en el rock y no en las oraciones. Tengo fe, pero la mía es otra. (Por otro lado me acreditaron para el evento).
No quiero entrar en subjetividades, pero me consta que muchos evangelistas, y digo evangelistas y no evangélicos porque realmente no es lo mismo, son personas que se aprovechan de la fe de las personas más vulnerables, que lucran con el dolor ajeno, que no tienen límites a la hora del engaño por el engaño mismo. Las religiones mueven fortunas, el evangelismo pentecostal al estilo Palau es la forma más burda y cruel de la estafa. Quisiera tener pruebas concretas, pero no las tengo. Tengo mis propias experiencias, mis pocas vivencias y mis pocas lecturas.
Recomiendo mucho a este periodista, él supo meterse a fondo con el mundo pentecostal y era obvio que no iba a dejar pasar al pastor de la Avenida.
Mientras tanto yo pienso pisar Vélez y ver por primera vez en mi vida a quien dicen es un inspirador de verdad. Lo admito, es todo cuestión de fe, y respeto eso. Es que son diferentes líderes y a uno de ellos jamás podría respetar.

jueves, 13 de marzo de 2008

Desempleo by INDEC

7.5%

El índice de desempleo promedio nacional del último trimestre de 2007 cerró en 7,5%, según informaron hoy autoridades del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de la República Argentina (INDEC).
Nota: los datos se dieron en base a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH)
Es interesantísimo el método científico que se aplican a estas mediciones...
Y de interesante a mágico cuando se obtienen centros urbanos completos con trimestres de atrasos por paros y protestas de empleados y profesionales hartos de dibujar cuando tienen que contar, evaluar y sumar.
No me gustan esas ciencias, no las termino de entender, pero le creo a un tipo frustrado.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Tristeza...


Rápido, gracioso, inteligente, petiso, talentoso. Un gran escritor...

Posiblemente Jorge Guinzburg fuera mucho más que eso, pero de eso me acordé de repente. Quería dejar rastro en este lugar, porque mucha gente lo seguía, y porque muchos otros no parábamos de aprender con sólo verlo. Hoy me tomé un taxi a la mañana y hacía media hora que la noticia circulaba, todavía los diarios on line no habían sacado nada y me invadió una gran tristeza.

Los motivos ya no importan, pero sí: tenía cáncer y una infección pulmonar. También cuatro hijos y una carrera impecable dentro del periodismo en todas sus formas. Sé también de gente que laburó con él y no lo quería, supongo que como no se quiere a ningún jefe, pero de lejos era una gran cosa. Posiblemente de los mejores entrevistadores de televisión: incisivo con altura, profundo, divertido, empático. Guinzburg sabía llevar con una maestría única.

Termina mi día, en el diario fueron más de 1.500 los mensajes que llegaron, no quiero imaginar la cantidad que deben haber sumando los demás diarios y el canal y la radio y su casa. Miles de pésames anónimos, gente que perdió a un compañero, casi a un amigo, porque de eso se trata estar al frente en televisión, ser un poco amigo de todos.

Sí, también hubo morbo llegado un punto. El portal de television.com en negro, la cinta negra en TN y Canal 13, C5N haciéndose el día en base al archivo y a una entrevista con Jaime Bailey, Rial en su salsa y así todo. Lamento por quienes sí lo querían, lo conocían y hoy lo lloran.

El 12 de marzo empezó como un día triste. Es así...

martes, 11 de marzo de 2008

Escrache


lunes, 10 de marzo de 2008

La vendimia gay 2008

Unas cinco mil personas celebraron anoche en Mendoza una nueva edición de la Fiesta de la Vendimia Gay, que este año coronó a una travesti de 26 años como su nuevo representante, tras un show de música y baile realizado en el Auditorio mayor Angel Bustelo.
Se trata de Victoria Ordaz, de 26 años, en tanto que Agustina Ellena, de 22 años, fue coronada como virreina en una elección en la que participaron otras nueve travestis.
Según sus palabras vertidas a la agencia de noticias Télam, luchará contra la discriminación y por los derechos de las travestis tras recibir la capa y corona que la transforman en Reina Gay 2008.
La fiesta de la Vendimia Gay nació de una broma del empresario mendocino Tito Bustos, quien hace unos trece años lo propuso a modo de chiste en su disco. Desde aquel día, la comunidad gay celebra la tradicional fiesta de la cosecha paralelamente a la oficial.
Este año en el Bustelo, la fiesta resultó un gran evento organizado por el diseñador de modas mendocino Gabriel Canci, y contó con el apoyo de la gobernación de Mendoza de la mano del gobernador Celso Jaque (PJ) y la actuación de Patricia Sosa como cierre.
En esta oportunidad sólo hubo travestis entre las participantes, quienes ya se habían expresado en contra de la discriminación y bregado por los derechos de las personas que eligen ejercer otro tipo de sexualidad.
Fuente: Télam

domingo, 9 de marzo de 2008

Emos en Buenos Aires Parte I

Este video los presenta: estos son los Emos, así como se ven. A Buenos Aires llega una versión bastante más "suburbana". Como casi todo lo que importamos...





Cualquiera que vaya caminando por la calle Rodríguez Peña un sábado por la tarde los tuvo que haber visto, primero asustan y no falta un lego piensa que se trata de Skin Heads, de Punks, de Darkies, de Góticos, pero no... ellos lo mezclaron todo y están muy tristes. Parecen la cara opuesta de los seguidores de Miranda! Afeminados pero oscuros, afeminados pero tristes.

Emo viene de emotion, de emoción, y a eso apelan. Como todas las demás tribus sus verdaderos orígenes están en el Punk. Se sienten mal, están deprimidos y escuchan una música que le parta el corazón. Incomprendidos, reniegan a tal punto de la sociedad que los rodea que eligen taparse uno de sus ojos con un flequillo planchadísimo a tener que ver el mundo con ambos ojos. Se averguenzan y prefieren no ver.

La edad de los Emos en muy pocas ocasiones superan los 20 años, son pre adolescentes y adolescentes absolutamente inofensivos que, en la versión porteña, se juntan después de pasearse por la Galería Bond Street, lugar en el que encuentran ropa acorde y miles de piercings y tatuajes. Hoy los Emos me llaman la atención, como en su momento lo hicieron los Straight Edge (X) con la diferencia de que estos chicos parecen ser menos radicales y tener menos fundamentos. Pero las apariencias engañan...

No dejan de ser peligrosos, los Emos se autoflagelan en su dolor y su miseria auto impuesta, y buscan el momento adecuado para el suicidio: el gran momento fetiche del Emo es matarse.

La enorme mayoría viaja mucho para llegar a la plaza que los convoca cada fin de semana, plaza a la que llegan en masa después del obligado paseo por la Bond y de la que saldrán para ir a bailar a su modo: en ronda tribal, estirando lo brazos y gritanto fuerte. Gritos del alma, del alma destrozada de un Emo.

La semana que viene pienso ir a buscarlos, hablar con ellos, entenderlos. Mientras tanto dejo otro video esclarecedor. Los Emos brotan de a miles en todo el mundo y son profundamente despreciados por otras tribus urbanas como los góticos, más violentos ellos.

Acá las chicas Emo en Plaza Rodriguez Peña. Posiblemente su primera vez ahí. Viajan exclusivamente para conocer la Galería Bond Street. Toman, fuman, pasan el rato: detrás del maquillaje hay un chico más, un chico confundido. El Emo es andrógino cuando no homosexual.


Me intrigaron los satanistas, los anticristianos, los darkies seguidores de Mason, los Straight Edge con sus hábitos extremos y su violenta cruzada anti Skin Head. A todos les encuentro un motivo. Los Emo son más difíciles porque en definitiva todos los adolscentes sufren. Quizás me esté viniendo viejo. Quizás piense que no debe existir un sólo Emo argentino de clase alta.

Dentro de las tribus urbanas actuales, los Emos son despreciados, no terminan de vestirse de negro, se ponen distintivos en flúo o en rosa. Son demasiado chicos, la tribu se volvió demasiado fácil y la burla está ahí, toda para ellos. Sólo opiniones. Ya traeré la de ellos.

Este video es una parodia (quizás violenta, quizás grosera) de los Emos, pero no deja de ser explicativa.


Más información: La Nación. Artículo de Francisco Ruíz.
Página/12. Artículo de Federico Morandi.

sábado, 8 de marzo de 2008

8 de marzo: día de la mujer


Decidí pedirle a una mujer que me escriba algo sobre el día de la mujer. Es una fecha que me trae ciertas contradicciones pero soy irremediablemente hombre. La elegida fue Susana o "Susy", 46 años, soltera, maestra jardinera y argentina hasta la médula.

El día de la mujer, por toda una mujer.

¿Por qué festejamos el día de la mujer?
No lo sé, ni tampoco porqué se eligió el 8 de marzo: ¿Alguna mujer hizo algo muy importante este día? ¿Es por eso? Los hombres también han hecho cosas grandiosas y no por eso existe un día del hombre. Si se festeja sólo el hecho de ser mujer, ¿qué pasa con eso -que más de una anda pidiendo- de la igualdad con el hombre? Las mujeres somos muy contradictorias: trátennos como iguales, pero tengamos nuestro día. ¡Qué ridiculez!

De todas maneras, creo yo, todo se reduce a algo comercial y la mujer feliz; porque este día recibe atención, y a nosotras nos gusta llamar la atención y lo hacemos de mil maneras, a propósito o sin querer.

Hoy no me siento distinta, me siento mujer todo el año. A veces resulta fácil ser mujer y otras es tan difícil, más de una vez desee poder ser hombre…

En mi caso no corro a la peluquería, no me gusta; no me pinto (salvo un poco de lápiz en los ojos), me gusta comprar ropa pero no porque esté de moda. Me gustaría poder hablar con mis amigas de sexo, sin que ellas se sientan incómodas.

Noto que las mujeres de mi entorno hacen todo para complacer al hombre: van a la peluquería a cortarse las puntas y pretenden que el ellos lo noten enseguida; se hacen los mismos reflejos que ya tenían y esperan que se den cuenta de una; cambian de color de lápiz de labios y no logran entender cómo su hombre no se dio cuenta. Y así…

Nosotras usamos mucho el corazón, yo misma me guío mucho por mis sentimientos, Siempre le ponemos sentimientos a todo, o a casi todo, pero… ¿Somos el sexo débil?

No, no lo somos. Somos leonas disfrazadas de corderitos; la mujer ha demostrado que es capaz de salir a gritar, protestar, a defender lo suyo de mil maneras; ha golpeado y tirado puertas; se ha enfrentado a todos...

¿El hombre es sexo fuerte? Perdón, ¿acaso nosotras mismas no decimos que son como niños? Si cuando le damos la oportunidad nos demuestran lo dulce, tiernos y románticos que son (aunque no lo hagan en el momento que nosotras queremos, porque no son brujos).

Ni nosotras tan débiles, ni ellos tan fuertes, sólo distintos y todavía no lo entendemos.

¿Soy débil porque sufro mirando el noticiero y me entero de violaciones a menores y se me caen lágrimas? ¿Soy débil porque se me rompe el corazón y se me cierra la garganta cuando veo tantos niños muriendo de hambre, muriendo en guerras de adultos? ¿Soy débil porque aún creo en la humanidad?

No, no soy débil, ni siquiera soy débil por llorar en público, ya sea por tristeza o por alegría, simplemente soy un ser humano con sentimientos que tiene la suerte de poder expresarlos.

El hombre también los demuestra, sólo que de otra manera, y eso no significa que no sufra o no sea feliz.

Me gusta ser mujer, me gusta cuando un hombre me mira, me gusta saber que un hombre me desea; me gusta sentirme bien y arreglarme para mí, no porque me van a ver; si yo estoy bien, eso se nota.

Si paso por una obra en construcción y los albañiles me dicen buen día, yo les respondo con un buen día. Hace poco iba con una hermana y pasamos por una obra, mi hermana me pregunta porque los saludé si no los conozco; le contesté: el saludo no se le niega a nadie y además no dijeron groserías. ¡Ah! Pero si el que saluda usa traje y corbata ¿entonces si se le contesta el saludo?

Somos complicadas, y reconozcámoslo: nos complicamos solas.

¿Sexo?
Me encanta; me encanta el contacto con el hombre, lo reconozco y no me avergüenza. En mi caso, si tengo que elegir entre ir a comprar ropa, cocinar, etc. o tener sexo, prefiero mil veces tener sexo. No importa que momento del día, ni que día de la semana (sí, ya sé, es mil veces más romántico hoy: un sábado a la noche y con lluvia).

Parece que las mujeres están mas liberadas, pero liberadas también significa hablar sobre el tema, el sexo es parte de la vida.

Si nos sentamos cuatro amigas a tomar algo, hablamos de ropa, de cuánto cuesta, de cocina, del tiempo, de los hombres....pero se los critica o se los trata como a nenes que hay que cuidar

¿Cómo preparás la tarta de pollo? Y tu amiga te da las instrucciones.
¿Cómo plancho la camisa de seda? Y una feliz explicación del proceso.
¿Qué poses te gustan en la cama? Silencio... y te matan con la mirada.
¿Te gusta tener sexo? Ya no te matan, te aniquilan, y luego te ignoran.

Sé que con las mujeres se hace difícil hablar de sexo y con los hombres tampoco es tan fácil, ya que después de hablar sobre sexo, te preguntan si quiero ser su amiga con derecho a roce.

Existe una línea muy delgada entre hablar de sexo y llegar a tenerlo. No me molesta tenerlo, ya quedó claro, me molesta que donde hay sexo es muy difícil tener amistad.En mi entorno, tengo mujeres de mi edad o algunos años mayores sin pareja y cuando se habla de hombres la mayoría dice que es lindo estar en pareja, pero que no extrañan la compañía de un hombre.

¿Qué les pasa? Acaso no es lindo caminar de la mano con un hombre, no es lindo regresar a casa tarde y que un hombre te acompañe, acaso no es lindo acurrucarse en un sillón a mirar una peli. Acaso no es lindo desnudarse para un hombre y que, a pesar de mil imperfecciones, nos hagan sentir unas diosas.

Quieren festejar el día de la mujer, bueno festéjenlo haciendo cosas de mujeres: cocinen, planchen, laven, compren ropa, vayan a la pelu, atiendan a sus hijos.

Yo preferiría pasar mi día cogiendo, o mejor, haciendo el amor. No hablo de coger por coger, hablo de deseo, de muestras de deseo, de sentirme muy mujer hoy: en el día de la mujer.

viernes, 7 de marzo de 2008

Dos tipos peligrosos


‘LOCOS POR LOS DIARIOS’,

COLUMNA DE JORGE FONTEVECCHIA EN ‘PERFIL’

Me había acostado a las 4 de la mañana para dejar escrito el reportaje a Quindimil. Desayuné al mediodía, antes de volver a la redacción. La mucama me sirve el café y me dice: “Le puse la mesa adentro, porque afuera el tiempo está feo. Además, desde ayer hay un gato que se perdió y quiere entrar a la casa”. Dormido aún, no le presté atención y seguí revisando los diarios del día, hasta que un gato se paró en dos patas frente a la puerta de vidrio que da al jardín, maulló y me miró. Saqué la vista de los diarios, lo miré durante unos segundos y, quizá porque todavía estaba bajo los efectos de postsueño, mi mente instantáneamente fue al inconsciente y rescató un recuerdo. Primavera de 2005: llego a mi casa el día que se imprimió el primer número cero de este PERFIL. Me dicen: “Llamó Lanata, pide que lo llames, no importa la hora”. Me comunico, y Lanata me explica: “Este diario va a ser un éxito. Creeme, boludo. Cuando saqué Página/12 y tuve el primer cero, un gato se acostó sobre aquel ejemplar y Soriano, al que le gustaban los gatos, me dijo: ‘Es un gran augurio, vas a ver’. Lo mismo me pasó ahora con el cero de PERFIL: mi gato se acostó sobre él”. Volví al presente, abandoné el desayuno y le pregunté a la mucama: “¿Tenemos leche para el gato?”, y salí al jardín. Allí descubrí que tenía un pequeño collar con su nombre: “Doloro”, y un teléfono: 1535669... Llamé, y finalmente encontramos a su dueño. Luego, en el auto, mientras venía a PERFIL,no pude dejar de pensar en la escena: yo, con un platito de leche, jugando con un gato por primera vez en mi vida, “justo hoy que el gordo saca su diario...”. Lanata va a saber que esta introducción con el gato es la mejor demostración de afecto. Ojalá sea para Crítica, el diario que lanza hoy, el mismo augurio de la buena suerte que tuvieron en su lanzamiento Página/12 y en su relanzamiento PERFIL. Es triste ver cómo los diarios publicamos con gran destaque cualquier información sobre los medios electrónicos y, cuando aparece un diario, mezquinamente se lo ningunea, y luego sólo se resaltan sus desaciertos. Yo lo sufrí en carne propia las dos veces que salió PERFIL, y no me perdonaría hacer lo mismo con Crítica. Lanzar un diario serio es una obra mucho más ciclópea que la construcción de la mayor parte de los medios audiovisuales. Un ejemplo, para que el lector tenga una dimensión económica comparativa: la radio donde Lanata fue segundo en audiencia, Del Plata, se vendió en dos millones de dólares. El lanzamiento de un diario, dependiendo de su envergadura, puede costar de dos a diez veces más ese valor. Y luego hay que tener éxito. Decir que también en un diario trabajan de dos a diez veces la cantidad de personas que lo hacen en las mayores radios del país es otra forma similar de reflejar esa magnitud. Lanzar un diario es, además, una de las obras más complejas de realizar, porque una vez que el contenido está terminado no se aprieta el botón de una consola y la audiencia lo recibe, sino que la tarea recién comienza para los gráficos, que deben imprimir millones de kilómetros de papel, para luego transportar toneladas de ejemplares. Sólo las páginas de esta edición de PERFIL, pegadas una a una por su lado más corto, como las sostiene el lector en su mano, ocupan 26 metros de largo, y todos sus ejemplares sumados, más de dos mil kilómetros de hojas, que pesan 100 toneladas, que suben a centenas de camiones y aviones para llegar a 17.000 kioscos de todo el país. ¿No merece eso tanto esfuerzo como para que todos los demás colegas lo destaquemos? Yo creo que, independientemente del resultado, debemos reconocerle a su mentor las ganas, la dedicación y la entrega que una obra así demanda. Mi trabajo me ha permitido viajar realmente mucho, hasta vivir de puente aéreo con el exterior durante varios años. Pero cada vez que me siento en un avión no puedo dejar de maravillarme de que eso en lo que voy, vuele. O desde tierra, al ver un avión aterrizar, que aterrice. Ya lo conté: la misma sensación tengo cada vez que entro a la planta de impresión y aparece ese edificio de ocho pisos de hierro que es la máquina de impresión, donde el papel avanza a 700 kilómetros por hora (sí, leyó bien). ¿Cómo hace para que cada letra y cada imagen salgan sin moverse?, me pregunto cada madrugada de sábado y domingo. Pero es Lanata una de las pocas personas que ví mirar la máquina de impresión de PERFIL como la miro yo. Con los ojos bien abiertos, moviendo la cabeza de arriba abajo y haciendo un esfuerzo para que no se le abra la boca. Como un hombre enamorado mira a la mujer de sus sueños. Enamoramiento, como decía Lacan: una forma de locura. No se podría explicar si no que el periodista más famoso, más creíble y más reconocido de la Argentina se aleje de los medios electrónicos e hipoteque sus horas, su prestigio y su patrimonio material e intelectual en un proyecto que sabe que no le va a dar nada a cambio, más –lo que no es poco– que la satisfacción de hacerlo. Alcohólicos Anónimos difunde una publicidad que dice: “Si tenés problemas con el alcohol, llamanos. Nosotros ya estuvimos allí”. En estos días previos al lanzamiento del diario de Lanata, cada vez que escuché por radio ese “nosotros ya estuvimos allí”, recordé mis propias experiencias, sonreí y me dije: “Uy, pobre gordo, los problemas que debe estar enfrentando”. “Sarna con gusto no pica”, decía mi abuela asturiana. Y también: “No cualquiera”, cuando quería destacar a alguien que sobresalía. No cualquiera lanza no uno, sino su segundo diario, como lo está haciendo Lanata. Mis respetos a esa incontinencia creativa, a que la locura –para Freud, los creativos pueden sacar utilidad de su neurosis– se sublime en un diario y no, como tantas otras personas destacadas, en hacer de su talento dinero, y a que su pecado de ambición desmedida sea convertirse en papel todos los días.

Por Jorge Fontevecchia

Fuente: Diario Perfil
Más información: www.perfil.com

jueves, 6 de marzo de 2008

Remember Gaby

Define su trabajo como magia y sí, se considera un mago.
Siempre rodeado de figuras del espectáculo,
se lo vincula con modelos, actrices y bellezas de la farándula local.

Gaby Álvarez es el RR.PP. más famoso de la Argentina y el responsable de los sectores VIP de los eventos más importantes. Fue pilar del éxito del Faena Hotel y en este 2007 piensa encarar proyectos que lo alejen del prototipo de persona frívola con el que se lo relaciona. Gaby habló con Clubs & Countries y contó todo: su supuesta relación con Marcela Kloosterboer, Charly García y la fórmula para vivir en un mundo tóxico sin intoxicarse.


Quizás el 2007 fue demasiado sano, o eso fue lo que me dijo...
Me pregunto cómo vendrá su 2008.

Prometo respuestas.
C&C 2007-Foto. María Birba

Patrick Swayze y el cáncer

Al actor Patrick Swayze le diagnosticaron cáncer de páncreas, así lo confirmó su médico personal quien desmintió rumores de pronósticos fatalistas.
El doctor George Fisher aclaró que "todas las informaciones que han señalado hasta el momento sobre su pronóstico y sus efectos físicos son absolutamente falsos" y afirmó que Swayze “responde bien a los medicamentos”.
El actor y bailarín de 55 años está bajo tratamiento de quimioterapia en el centro médico de la Universidad de Stanford y su portavoz señaló que "está resultando positivo". “Patrick se encuentra en su casa y feliz", tranquilizó.
"Nosotros somos considerablemente optimistas", agregó Fischer en la nota reproducida por la revista People después de que el diario National Enquirer afirmara que a la estrella le quedaban sólo cinco semanas de vida.
La representante del actor nominado tres veces a los Globos de Oro agregó: "Patrick continúa su rutina normal durante este momento, que implica trabajar en proyectos por venir" y que tanto él como su familia "agradecen profundamente la preocupación y el apoyo del público".
El hombre que fue uno de los galanes más deseados del cine en los años 80 y 90 está casado con su novia de la adolescencia Lisa Niemi desde 1975, toda una proeza en Hollywood, desde donde alguna vez confesó su lucha contra el alcoholismo.
Fuente: EFE

miércoles, 5 de marzo de 2008

El último diario de papel

Hay grandes frases, frases célebres
"Creo en dios a partir de que los diarios existen"
Yo también...

domingo, 2 de marzo de 2008

Bienvenido CRITICA DE LA ARGENTINA


Brindo por un nuevo medio, por un nuevo diario, por más libertad y espacio para los periodistas y la información.
Brindo por Crítica de la Argentina.