
miércoles, 26 de marzo de 2008
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lunes, 10 de marzo de 2008
La vendimia gay 2008

domingo, 9 de marzo de 2008
Emos en Buenos Aires Parte I
Cualquiera que vaya caminando por la calle Rodríguez Peña un sábado por la tarde los tuvo que haber visto, primero asustan y no falta un lego piensa que se trata de Skin Heads, de Punks, de Darkies, de Góticos, pero no... ellos lo mezclaron todo y están muy tristes. Parecen la cara opuesta de los seguidores de Miranda! Afeminados pero oscuros, afeminados pero tristes.
Acá las chicas Emo en Plaza Rodriguez Peña. Posiblemente su primera vez ahí. Viajan exclusivamente para conocer la Galería Bond Street. Toman, fuman, pasan el rato: detrás del maquillaje hay un chico más, un chico confundido. El Emo es andrógino cuando no homosexual.
Me intrigaron los satanistas, los anticristianos, los darkies seguidores de Mason, los Straight Edge con sus hábitos extremos y su violenta cruzada anti Skin Head. A todos les encuentro un motivo. Los Emo son más difíciles porque en definitiva todos los adolscentes sufren. Quizás me esté viniendo viejo. Quizás piense que no debe existir un sólo Emo argentino de clase alta.
Dentro de las tribus urbanas actuales, los Emos son despreciados, no terminan de vestirse de negro, se ponen distintivos en flúo o en rosa. Son demasiado chicos, la tribu se volvió demasiado fácil y la burla está ahí, toda para ellos. Sólo opiniones. Ya traeré la de ellos.
Más información: La Nación. Artículo de Francisco Ruíz.
Página/12. Artículo de Federico Morandi.
sábado, 8 de marzo de 2008
8 de marzo: día de la mujer

No lo sé, ni tampoco porqué se eligió el 8 de marzo: ¿Alguna mujer hizo algo muy importante este día? ¿Es por eso? Los hombres también han hecho cosas grandiosas y no por eso existe un día del hombre. Si se festeja sólo el hecho de ser mujer, ¿qué pasa con eso -que más de una anda pidiendo- de la igualdad con el hombre? Las mujeres somos muy contradictorias: trátennos como iguales, pero tengamos nuestro día. ¡Qué ridiculez!
De todas maneras, creo yo, todo se reduce a algo comercial y la mujer feliz; porque este día recibe atención, y a nosotras nos gusta llamar la atención y lo hacemos de mil maneras, a propósito o sin querer.
Hoy no me siento distinta, me siento mujer todo el año. A veces resulta fácil ser mujer y otras es tan difícil, más de una vez desee poder ser hombre…
En mi caso no corro a la peluquería, no me gusta; no me pinto (salvo un poco de lápiz en los ojos), me gusta comprar ropa pero no porque esté de moda. Me gustaría poder hablar con mis amigas de sexo, sin que ellas se sientan incómodas.
Noto que las mujeres de mi entorno hacen todo para complacer al hombre: van a la peluquería a cortarse las puntas y pretenden que el ellos lo noten enseguida; se hacen los mismos reflejos que ya tenían y esperan que se den cuenta de una; cambian de color de lápiz de labios y no logran entender cómo su hombre no se dio cuenta. Y así…
Nosotras usamos mucho el corazón, yo misma me guío mucho por mis sentimientos, Siempre le ponemos sentimientos a todo, o a casi todo, pero… ¿Somos el sexo débil?
No, no lo somos. Somos leonas disfrazadas de corderitos; la mujer ha demostrado que es capaz de salir a gritar, protestar, a defender lo suyo de mil maneras; ha golpeado y tirado puertas; se ha enfrentado a todos...
¿El hombre es sexo fuerte? Perdón, ¿acaso nosotras mismas no decimos que son como niños? Si cuando le damos la oportunidad nos demuestran lo dulce, tiernos y románticos que son (aunque no lo hagan en el momento que nosotras queremos, porque no son brujos).
Ni nosotras tan débiles, ni ellos tan fuertes, sólo distintos y todavía no lo entendemos.
¿Soy débil porque sufro mirando el noticiero y me entero de violaciones a menores y se me caen lágrimas? ¿Soy débil porque se me rompe el corazón y se me cierra la garganta cuando veo tantos niños muriendo de hambre, muriendo en guerras de adultos? ¿Soy débil porque aún creo en la humanidad?
No, no soy débil, ni siquiera soy débil por llorar en público, ya sea por tristeza o por alegría, simplemente soy un ser humano con sentimientos que tiene la suerte de poder expresarlos.
El hombre también los demuestra, sólo que de otra manera, y eso no significa que no sufra o no sea feliz.
Me gusta ser mujer, me gusta cuando un hombre me mira, me gusta saber que un hombre me desea; me gusta sentirme bien y arreglarme para mí, no porque me van a ver; si yo estoy bien, eso se nota.
Si paso por una obra en construcción y los albañiles me dicen buen día, yo les respondo con un buen día. Hace poco iba con una hermana y pasamos por una obra, mi hermana me pregunta porque los saludé si no los conozco; le contesté: el saludo no se le niega a nadie y además no dijeron groserías. ¡Ah! Pero si el que saluda usa traje y corbata ¿entonces si se le contesta el saludo?
Somos complicadas, y reconozcámoslo: nos complicamos solas.
¿Sexo?
Me encanta; me encanta el contacto con el hombre, lo reconozco y no me avergüenza. En mi caso, si tengo que elegir entre ir a comprar ropa, cocinar, etc. o tener sexo, prefiero mil veces tener sexo. No importa que momento del día, ni que día de la semana (sí, ya sé, es mil veces más romántico hoy: un sábado a la noche y con lluvia).
Parece que las mujeres están mas liberadas, pero liberadas también significa hablar sobre el tema, el sexo es parte de la vida.
Si nos sentamos cuatro amigas a tomar algo, hablamos de ropa, de cuánto cuesta, de cocina, del tiempo, de los hombres....pero se los critica o se los trata como a nenes que hay que cuidar
¿Cómo preparás la tarta de pollo? Y tu amiga te da las instrucciones.
¿Cómo plancho la camisa de seda? Y una feliz explicación del proceso.
¿Qué poses te gustan en la cama? Silencio... y te matan con la mirada.
¿Te gusta tener sexo? Ya no te matan, te aniquilan, y luego te ignoran.
¿Qué les pasa? Acaso no es lindo caminar de la mano con un hombre, no es lindo regresar a casa tarde y que un hombre te acompañe, acaso no es lindo acurrucarse en un sillón a mirar una peli. Acaso no es lindo desnudarse para un hombre y que, a pesar de mil imperfecciones, nos hagan sentir unas diosas.
Quieren festejar el día de la mujer, bueno festéjenlo haciendo cosas de mujeres: cocinen, planchen, laven, compren ropa, vayan a la pelu, atiendan a sus hijos.
Yo preferiría pasar mi día cogiendo, o mejor, haciendo el amor. No hablo de coger por coger, hablo de deseo, de muestras de deseo, de sentirme muy mujer hoy: en el día de la mujer.